En los años setenta transitamos nuestro inicio como militante revolucionario, como estudiante universitario y como educador. Por aquellos tiempos, nuestra meta era transformar las realidades para un mundo mejor; adecuar o ajustar sería un despropósito porque estaríamos incurriendo en reformismo que, al mejor estilo del canto de Alí, trataríamos de perfumar las heces fecales. Fueron buenos y productivos años que dieron fundamento a lo que somos.
Estamos en nuevo siglo y nuevo milenio, variables y categorías han cambiado para el análisis contextual. El verbo “adecuar” parece cobrar sentido cuando apreciamos cosas buenas que siempre serán mejorables. Manteniendo el espíritu revolucionario, también tendremos relaciones, instituciones y funciones que transformar radicalmente para un mundo mejor.
Así promovemos transformaciones y adecuaciones en instituciones de educación universitaria por las que hemos y estamos transitando. Las primeras, las Universidades Politécnicas Territoriales de Miranda, requieren adecuarse mediante un proceso reorganizativo que le permita tener mayor fuerza operativa y académica para un mejor alcance y presencia territorial, garantizando la calidad y profundidad en la formación de profesionales. Son tres UPT de reciente data, con misiones y reglamentos similares, que deben fusionarse y acumular más fuerza para su expansión territorial.
La Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez, nacida con los adecos de los setenta, requiere transformarse en lo filosófico para hacer méritos a su epónimo, en lo curricular para darle pertinencia a las carreras tradicionales, en lo organizativo para romper la anquilosada estructura mantenida por cinco décadas y en su distribución espacial para hacerla más gobernable y ágil a las demandas de estos tiempos.
Así, nos atrevimos a presentar ante el pasado CNU nuestras propuestas y visiones compartidas que sirvan de aportes al debate necesario para la reestructuración del gobierno en el sector universitario.
“¿Dónde iremos a buscar modelos? La América Española es original. Original han de ser sus instituciones y su Gobierno y originales de fundar unas y otro. O inventamos o erramos.” Simón Rodríguez