Uptamca

Como humanos que somos, solemos tener momentos de tristeza, depresiones y angustias. Con la vista puesta en el destino que definimos, nos sobrepondremos y actuaremos con alegría, amor y esperanzas para conseguir trochas que quizás nos saquen momentáneamente de la vía inicial, pero que nos permitirá luego, retomar los andares por el camino correcto.

Los pueblos, las naciones, tienen el derecho soberano a decidir por donde andar; nadie debería abrogarse el poder de decidir por otros y querer cambiar los destinos definidos con independencia. Diría el cantautor argentino, Atahualpa Yupanqui, “… andar y andar los caminos, sin nada que me entretenga”, de pronto nos encontramos caminando por la ruta indicada y de la nada o de la mucho, intempestivamente, algo poderoso obstruye el tránsito que juntas y juntos habíamos decidido recorrer. 

Nuestro Chimiro Gabaldón nos dice “El camino es duro y difícil, pero es el camino y hay que seguirlo…”. Así que siguiendo con el comandante Carache, cantemos su oda de esperanza: “Somos la vida y la alegría, en tremenda lucha contra la tristeza y la muerte”. La vida y la alegría tiene que triunfar en esta amarga lucha. Traguemos grueso y avancemos sin perder el tiempo, porque solo unidos y con claridad estratégica podemos vencer los demonios y construir la patria y el mundo mejor que tanto hemos soñado.

Nuestra Patria, al igual que la hermana Cuba, son los faros que iluminan las rutas de los pueblos y, en nuestras manos está, no dejar que se apaguen esas luces en el horizonte. Tenemos una gigante responsabilidad ante la historia de la humanidad, así que debemos mantener la moral y el ánimo para seguir avanzando hasta retomar la ruta. 

“Es mi destino, / Piedra y camino / De un sueño lejano y bello, viday / Soy peregrino”. Atahualpa Yupanqui

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